Aunque hasta ahora no se había hecho público,
el Centro Operativo de Médicos sin Fronteras (MSF) ha emitido un
comunicado interno de la política sobre el aborto de dicha
asociación. En ese documento se señala que "La gestión del
aborto debe ser siempre una parte integrada en las actividades
de atención sanitaria especializada en reproducción. En MSF
todas las delegaciones deben contemplar la práctica del aborto
en cada proyecto, sean cuales sean las razones de cada petición".
Como
método de elección en el aborto quirúrgico, el Comité
Internacional de MSF menciona que "La aspiración manual o
eléctrica es el método preferible tras 9 a 12 semanas de
amenorrea o antes de 9 semanas si existen contraindicaciones
para el aborto médico. Se realiza con anestesia local con la
asistencia de una enfermera/matrona/doctor a nivel HC. Es
también la opción de tratamiento para el aborto espontáneo
incompleto".
Tras 12 semanas de gestación el informe añade
que el aborto debe realizarse por parte de un ginecólogo o
cirujano" sin poner límite alguno a esta práctica ni siquiera en
fases avanzadas del embarazo. Finalmente, respecto a su política
de recursos humanos, MSF expresa taxativamente que "se
evitará enviar a sanitarios extranjeros que no se sientan
capaces de practicar abortos en contextos en los cuales la
practica del aborto sea relevante" y, teniendo en cuenta que
el marco legal de diferentes países no respalda ese tipo de
acción, la solución que se propone es que "La paciente será
atendida siempre por un extranjero en caso de que la práctica
sea ilegal. En los contextos en que se prohíba estrictamente la
práctica del aborto, únicamente un equipo extranjero estará
autorizado a realizar el aborto, en un lugar confidencial, sin
la asistencia de personal nacional si es posible".